domingo, 9 de enero de 2011

Santa Fe elecciones.


Nos hay vacaciones en Santa Fe para los armadores y "candidatos",que son para todos los cargos, solo alguna escapadita un fin de semana.
Un panorama y escenario el santafecino tremendo! con algunos candidatos virtuales que asoman para seguir viviendo del Estado y otros solo para defender la heladera de su casa.
El panorama actual visto por Pablo Felman hoy en Rosario 12.




El año de las cuatro elecciones.

Ya está corriendo el año de las cuatro elecciones. De aquí en más, cada dos meses -días más o menos- habrá "prueba" como en la escuela. Y si bien pueden reconocerse tendencias -como sucede con el rendimiento de los alumnos- resulta difícil establecer un patrón de conducta en el electorado cuando comienzan a aparecer los primeros números para cada una de las instancias electorales. Las internas abiertas son un enigma, sobre todo porque son las primeras y porque una vez más se inaugura una metodología sin precedentes. La boleta única, con foto del aspirante tendrá su peso, no definitivo pero sí para tener en cuenta. Salvo alguna excepción -si es que termina siendo candidato- los postulantes son muy poco conocidos. Tal vez lo sea Ricardo Spinozzi en Venado Tuerto, Omar Perotti en Rafaela o Juan Carlos Mercier en la ciudad capital, pero salvo Agustín Rossi -cuya imagen trasciende inclusive los límites de la provincia- no hay un candidato que supere el 30 por ciento de conocimiento y a partir de eso se puede colegir la baja intención de voto.
En el socialismo no es muy diferente; corre con alguna ventaja Rubén Giustiniani -que tiene varias elecciones en el lomo- sobre Antonio Bonfatti de quien la mitad de los votantes no conoce su existencia, o Mario Barletta que fuera de Santa Fe es tan desconocido como sus colegas del PJ mencionados más arriba. Ni Jorge Obeid, ni Miguel Lifschitz son por ahora candidatos y paradójicamente son los de mayor índice de conocimiento y en del caso del Intendente de Rosario se agrega una creciente imagen positiva. Esto sin contar al gobernador Hermes Binner y a Carlos Reutemann que no tienen competencia dentro de sus respectivos espacios pero que no serán candidatos. Tal vez Binner integre una fórmula testimonial con el ganador de la interna de la UCR para las elecciones nacionales, el último examen del 2011.


En 20 días quedarán "en pie" apenas un par de candidatos por cada uno de los partidos mayoritarios, más los aspirantes por las fuerzas menores que no tienen necesidad de competir por la nominación.


A esta altura en el 2009, de cara a la elección para senador nacional y diputados, los primeros números daban una paridad que más tarde se vio reflejada en el resultado. Ganó Carlos Reutemann a Rubén Giustiniani por un par de puntos -superando ambos el 40 por ciento de los votos . Se trataba de una elección más simple, casi un "mano a mano", sin internas previas ni presidenciales posteriores. Sin embargo la gran incógnita era la "transferencia de votos" que podría operar Binner a favor de Giustiniani.


En esta misma columna, el 11 de enero de 2009 -hace dos años menos dos días- se publicaba que "alrededor del Lole son optimistas porque los datos de los sondeos hablan de una transferencia de votantes de Hermes Binner a Giustiniani inferior al 40 por ciento". Hace unos días Binner hizo una aproximación a una autocrítica: "las cosas que le dije al Lole" dijo el gobernador para recordarle a Giustiniani lo que hizo por él.

Pero no parece que aquella derrota conseguida por Giustiniani -que igual fue electo Senador por 6 años- haya calado en su autoestima política, ya que insiste con la candidatura de Antonio Bonfatti cuando los muestreos de opinión lo dan muy por debajo de lo que se esperaba después de tanta presencia junto al gobernador. Nadie duda de la imagen favorable del Gobernador, al punto de que ya hay insinuaciones -que serán desmentidas hasta que pase- de candidaturas que se "bajarían" si hubiera un escenario diferente. Tanto Barletta como Giustiniani están viendo los mismos números que ve Binner, con la diferencia de que ahora es el Gobernador el que no quiere "negociar" sin derrotar a sus adversarios internos.


Esto es los que en las ultimas horas habría provocado que Miguel Lifschitz se "corriera" un poco de la escena, aunque el "centro" se vaya desplazando junto a él. Es que el Intendente es el de mayor intención de voto, y no quiere un tercer período como tratan de convencerlo Binner y los seguidores del Gobernador. Aunque no se lo confirme públicamente, hubo contacto entre los diferentes sectores -excluido el de Giustiniani- evaluando la volatilidad del escenario. Y si bien no lo va a reconocer, el Intendente de Rosario no termina de digerir su "no candidatura" a la gobernación en este contexto y con el peronismo desordenado.


Esto se puede verificar viendo que Giustiniani lanzó a Miguel Zamarini pero postergó su proclamación, lo mismo el Intendente de Santa Fe que corre el riesgo de quedarse con las manos vacías si la interna se concreta. Barletta no pensó nunca que podría haber disputa; se vio obligado por su relevancia pública a encabezar una lista de la UCR pero pensando en negociar mejor que la vez anterior, cuando se conformó el Frente Progresista y los radicales no "cobraron" como esperaban. Sabe también que una interna contra el gobernador -porque Binner ya está jugando y lo hará cada vez más fuerte- no tiene chances de ganarla, y presume que si hay confrontación el desgaste de la primaria dejará herido de muerte al Frente Progresista de cara a la elección general. En rigor el único aliciente lo encuentra en el desbande peronista que es funcional a la displicencia del oficialismo que tendría más cerca el triunfo con un armado más racional.


Todo esto para el primer turno. Demasiado rebuscado para una interna. A partir de esto habrá que imaginar la complejidad de la elección provincial. En ella, según quien sea el candidato y el resultado, Binner podrá ver fortalecida su proyección nacional o lo contrario. En cualquier caso, no parece que esto preocupe demasiado al Gobernador, que sigue enfocado en la elección de la provincia, aún cuando su figura trasciende los limites provinciales y tenga en sus manos el "armado" para que la bancada de legisladores nacionales no sea la raquítica representación que hoy ostenta.


Los que conocen bien a Binner saben que cuando más adverso es el panorama mayor es el redoble de la apuesta. Cuando el candidato fue él casi siempre salió airoso, en las otras elecciones no presenta el mismo récord

2 comentarios:

Javier dijo...

Rossi va por afuera como FPV no? contra el PJ y el frente civico

Puede derrotar a todos esos ?

Un abrazo

burgués asustado dijo...

es una eleccion complicada donde Cristina aparece con un alta intención de votos, pero si el peronismo no encuentra una lista de unidad y de hecho eso no se va a dar..seguramente el Binerismo tiene las chances más grandes, un abrazo.