domingo 29 de agosto de 2010

Orgullo y prejuicio.



Hace unos años tuve el honor de hablar en una universidad norteamericana, justo después de Rigoberta Menchú. La dirigente guatemalteca dedicó íntegramente la hora que le habían asignado para tronar contra las mujeres blancas latinoamericanas de clase media, incapaces de solidaridad para con sus hermanas indígenas. Cuando me llegó el turno de empezar mi discursito, no tuve más remedio que presentarme como una mujer blanca latinoamericana de clase media, cosa que hizo reír no sólo a los estudiantes, sino también a Rigoberta. Con todo, aún me llevó un tiempito darme cuenta de que la clase media, femenina o no, se define justamente por eso, su falta de solidaridad. Es una clase que en la Argentina se podría caracterizar a partir de dos rasgos prominentes, la infidelidad a sus orígenes sociales y el entrañable apego a sus orígenes étnicos.

El detonador que me permitió llegar a esta obvia comprobación fue la guerra de la soja, desencadenada cuando el gobierno argentino intentó aplicar las retenciones. Si Rigoberta hubiera visto las fotografías de nuestras porteñas medio pelo, uniformemente teñidas de rubio y con la escarapela y el sombrero de gaucho en defensa del “campo”, se habría reafirmado en su idea: la solidaridad de esas blancas de clase media no se dirigía para nada a sus hermanas del Norte, echadas de sus campitos por el avance de la planta asesina, no. Era una solidaridad soñada, imaginaria y fantasmal para con los grandes propietarios de una tierra que ellas mismas, con suerte, habían visto desde el tren, pero que formaba parte de sus más fervientes deseos.
Entre las fantasías de esa batalla cerealera figuraba, por supuesto, la pampa gringa. Envueltos en los colores patrios y sacando panza virilmente ante la adversidad, los bien alimentados revolucionarios, calcados en el modelo De Angeli, el de chacarero buenazo y campechano, se subían al tractor para defender, heroicos, a sus hermanos estancieros. La oleada patriótica iba acompañada por una fuerte presencia física que Rigoberta, de haber visto las fotos, habría captado en un relámpago. Quienes enarbolaban la bandera como sumándola a sus propiedades eran los descendientes (blancos) de dos clases de argentinos: los que poseen dichas propiedades porque sus antepasados las obtuvieron a fuerza de oreja (de indio), y los que las poseen porque el gringo, en efecto, llegó con el monito al hombro y trabajó duro. Hermosa historia, esta última, que lo sería aún más si quienes descienden de la nave no se aliaran con quienes descienden de la matanza, alianza contranatura que quizás al abuelo laburante le hubiera hecho poca gracia.
Volviendo a los cacerolazos pro-soja, esa presencia corporal fuertemente acentuada contenía un mensaje muy claro: todo gobierno y formación política que, mal o bien, defiendan a quienes no descienden del barco sino del indio que logró conservar su oreja, serán objeto de un odio cuya ferocidad e irracionalidad nos dejarán perplejos, mientras no hayamos determinado dónde están su cogollo, su núcleo o su corazón. ¿Dónde? Por si no se ha entendido, en el tono de piel.
Haber alcanzado una edad provecta me permite recordar el momento en que la clase media de Buenos Aires descubrió la verdad: nos habían engañado vilmente, no éramos el Canadá. La escena transcurre en Plaza Italia, alrededor de 1950. Cinco años antes, el aluvión zoológico ha invadido Buenos Aires para elevar a Perón a un rango que a él mismo lo aterra un poco. Y este domingo memorable, ese mismo aluvión picniquea tranquilamente sobre el pastito, bajo la estatua de Garibaldi, mientras mis tías, a las que podría caracterizar como de clase media con veleidades (¿pero acaso hay clase media que no las tenga?), se sorprenden del espectáculo. De no creer: una punta de tapes peloduro, con jopo engominado y anteojos de sol (primera compra indispensable al pisar la Capital), y de chinas con las piernas sembradas de picaduras violetas, aceptadas, vaye y pase, como mucamas, frente a la escasez de gallegas que han ido pelechando, pero inadmisibles arriba de ese pasto sagrado. A partir de aquel día, no hubo conversación familiar que no girara alrededor de dos temas: los errores de lenguaje de Evita que decía caiga quien caiga y no quien cayere, y los cabecitas que nos agreden con su presencia en pleno asfalto. Sesenta años después, ni mi vecino gallego ni los múltiples choferes de taxi a los que todavía, sacrificadamente, presto oídos, se asombran de ver negros, pero afirman que a las negras hay que juntarles las trompas para que no sigan pariendo así.
Vivo desde hace más de treinta años en un pais xenófobo, Francia, donde la clase media aprueba a Sarkozy porque carga a los malianos en vuelos charter rumbo a Mali y expulsa a los gitanos rumbo a su no país. Como nación reciente que somos, nosotros nos hemos inventado una variante, la autoxenofobia o fobia al autóctono. El aludido chiste de clase media, ese del argentino que desciende del barco, expulsa de nuestra historia al habitante original, a falta de poder expulsarlo de veras (a menos que se considere la sojización del territorio como una nueva Campaña del Desierto). En eso somos coherentes: nuestro país empezó desembarazándose de sus habitantes bronceados, como diría Berlusconi, y abriendo los brazos a la inmigración carapálida. En la base de nuestra creación está el racismo.


Tras haber cargado las tintas, conviene matizar: la clase media argentina, nacida de ese llamamiento racista, oculta un miedo y una angustia que le confieren interesantes posibilidades. Se acuerda de la miseria pasada, porque el abuelo se lo ha contado, y teme la miseria por venir. Aun a riesgo de reiterar el sonsonete, es una clase económica y culturalmente productiva. De la clase alta, superficial, tilinga y egoísta, hay poco que esperar: nunca ha temido nada, nunca se ha angustiado por nada, posee lo suyo como por derecho divino y seguirá manejando gobiernos para evitar el mínimo peligro de reforma agraria. La clase baja o el pueblo son indiscutiblemente lo mejor que tenemos en la Argentina, como decía el General, pero habrá que esperar a que consiga ser escuchada. Dentro de ese panorama, el presente sigue siendo de clase media, incluyendo dentro de esa categoría a los desclasados que son su flor y nata porque, en el camino hacia la inteligencia, salirse de su clase es un paso esencial.


Este diario me ha pedido una nota sobre el comportamiento de la clase media argentina en tiempo de crisis. No es que añore ni pronostique una crisis mayor como la de 2001, pero confieso que nunca me cayó tan bien esa clase en su conjunto como aquella vez. La perspectiva de ir a parar a la Villa la volvía súbita y universalmente solidaria, lo cual confirmaba las intuiciones de los partidarios del decrecimiento, que comparto por entero: sólo una buena crisis reveladora del fin de este sistema será capaz de movilizar a los que aún ignoran los signos de la agonía.
El comportamiento lúcido y generoso, anunciador de una muerte soñada (la del capitalismo, por si de nuevo no se ha entendido), habrá durado un mes; todavía tenemos mucho Macri, mucho De Narváez, mucho facineroso por delante; y los choferes de taxi aún proclamarán sus funestas intenciones, no de matar a los negros de un saque sino de cortarlos en rebanadas. Pero el chispazo tuvo lugar, y a su recuerdo me aferro cuando la desazón ante un fascismo inconsciente de sí mismo, casi inocente a fuerza de ser visceral, me hace pensar que nunca debí presentarme a mí misma como una mujer blanca latinoamericana de clase media. Nunca, ni en broma, ni para no perderme la ocasión de hacer reír a mi admirada Rigoberta Menchú.

Por Alicia Dujovne Ortiz, escritora
Publicado en Miradas al Sur.

miércoles 25 de agosto de 2010

Desde este momento..


me vuelvo acrítico, me siento más polulista no-científico, me reconvierto al peronismo de la resistencia, me siento un hombre feliz, un hijo feliz, un padre feliz, un compañero feliz..desde este momento me entrego a la certeza y dejo la duda existencial que moldee en los 90, para pasar a ser parte del colectivo social que representa y que me representa...
Desde este momento se que lo que viene es un tiempo de combatir con alegría, de volver a la calle de sentir felicidad por un proyecto que encarna mis anhelos más preciados, el proyecto que me volvió el norte de creer que la política es un herramienta de transformación social.
Me acuerdo de pendejo en el secundario pidiendo por memoria y justicia de los 30000 compañeros, me acuerdo de mis amores frustrados, de mis amores de hoy...me acuerdo de todo y de todos.
Galo, mi hijo, vivirá en un país mejor de eso estoy seguro y lo escribo entre el llanto de la emoción y la felicidad de saber que mi presidenta es la que conduce los destinos de una Patria más justa más digna más feliz.
Gracias Cristina Férnadez de Kichner!!

lunes 23 de agosto de 2010

La NOTA DE LOZANO...

 

que dice sos gorila....la cita era de Paula Bertol del PRO...el burgués pide las disculpas que corresponden..
acá la fuente , gracias a los lectores que me avivaron...cha gracias.
y para Lozano , sos gorila???

jueves 19 de agosto de 2010

Betta y Lucas.


Hoy en Firmat para hablar de la Ley de Servicios Audiovisuales..con un montón de compañeros periodistas de la localidad y de la región, gente grossa y copada para hablar;de la aplicación y de la identidad periodística regional.
Despues claro del debate vendrá un debate fuerte en algún restaurante de la mi querida y progresista ciudad de Firmat, jeje.

martes 17 de agosto de 2010

Juan Carlos Bettanin y Lucas Carrasco en Firmat.


el Jueves 19 a las 19:30 hs, Charla -Debate "Ley de Medios de la Democracia" su aplicación en la biblioteca Popular Nosotros, con los periodistas locales y regionales Eduardo Bigotti, Mariano Carreras,Santiago Medina y Pablo Almena.
Vienen Lucas y el Betta dos amigos con un tema muy importante porque a la Ley le agregamos SU APLICACIÓN, y también es la confluencia de sectores sociales y politicos que queremos hacer un camino juntos..ojalá se pueda..por eso vienen amigos y compañeros.
Organizan; CEDIS, Promotores Territoriales(Ministerio de Desarrollo Social), Movimiento Evita, Frente Grande y Partido Socialista Auténtico.

lunes 16 de agosto de 2010

Rajemos negrooooo!!!!

Pino Solanas se despacho miremos un poquito"...De ninguna manera le vamos a regalar la oposición real al proyecto que está en curso en la Argentina al señor Néstor Kirchner. Kirchner está posando de progresista y de centro-izquierdista en el mundo, y en realidad su gran asociación es con los poderes económicos, el poder financiero. Nunca ganaron tanto los bancos como en estos años, las mineras, las petroleras. Vamos a competir por lo nacional",  channnn tsunamis de chanesssssss

sobre Elisa Carrío dijo..Tendríamos que coincidir en muchos puntos en los que hasta ahora no acordamos, pero nosotros en la Cámara de Diputados coincidimos en muchos aspectos", señaló.

En ese sentido, dijo que los encuentros entre ambos se dan "en la necesidad de democratizar las instituciones, en la necesidad de acabar con la minería destructora y contaminante, en la necesidad de auditar la deuda externa"....... rajemos negroooooo!!! que se viene el final de los días....

Fuente; Página 12




La 10....



en la CTA con Hugo Yasky y los compañer@s que estuvimos en la calle y movilazos desde la Marcha Federal hasta la defensa del gobierno popular de Cristina Kichner cuando se emprendió el proceso destituyente.

domingo 15 de agosto de 2010

La dimensión política de 6-7-8.


Cómo Los espectadores están empezando a disfrutar de su poder para influir en su entorno mediático. La irrupción del programa 6-7-8 ha trastocado el escenario mediático nacional. Desde su aparición en 2009, no deja de cosechar adeptos y detractores, con la misma pasión. Un primer vistazo sobre la cancha –para usar una metáfora de época– podría agruparlos en dos hinchadas políticas claramente identificadas: opositores y oficialistas. Y por cierto algo de eso hay, dado que el programa toma partido sin dobleces, con una línea editorial frontal e interpeladora, ante lo cual, y en una coyuntura como la que vivimos, es muy difícil mantener neutralidad. Eso hace que quienes se reúnen en cada una de las hinchadas presenten características bien definidas.


En la primera bandeja, donde se ubica la parcialidad visitante, están las figuras de la oposición. Son quienes toman mayor distancia del programa, aunque –hay que decirlo– con cierta prudencia, porque contrariamente a lo que podría suponerse, hasta el momento no le han dedicado grandes párrafos, en todo caso lo acusan de ser un panfleto oficialista. Hubo incluso quienes fueron al programa, como Ricardo Alfonsín y Margarita Stolbizer, y mantuvieron un diálogo cordial y respetuoso. Como contraparte, quienes –por obvias razones– se muestran más incondicionales son los funcionarios del Gobierno, que no sólo suelen alternarse en el panel según el tema del día, sino que además son los que mejor explotan la oportunidad que les brinda un espacio mediático favorable –que no abundan– para explicar, aclarar y anunciar sus propias políticas. Pero ahí no terminan las expresiones de cada una de las parcialidades.

Hay una segunda bandeja opositora que presenta algunas peculiaridades un poco más complejas. En ella se encuentran quienes hasta el momento se han mostrado más irritados con el programa: los periodistas. Sobre ellos poco se puede agregar, más allá de lo que sus propios nombres connotan y que ellos mismos deciden encarnar, aunque –paradójicamente– se muestren muy molestos cuando se lo recuerdan, como si se negaran a asumir lo que diariamente manifiestan a viva voz. Nos referimos a Mariano Grondona, Eduardo Van der Kooy, Luis Majul, Joaquín Morales Solá, Julio Blanck, Marcelo Bonelli, Nelson Castro, Alfredo Leuco, Ernesto Tenembaum, Pepe Eliaschev, quienes se sienten “demonizados” y “perseguidos” por un programa que al proceder como un “resumen crítico de los medios” rompe el código proteccionista de la corporación. Esto es: revela la filiación y la trayectoria de cada periodista y de cada medio para darle contexto a lo que se decide informar y comentar. Claro está que si el Gobierno anuncia un aumento del 16,9% en los haberes jubilatorios y del 22,22% en la Asignación Universal por Hijo, y los titulares lo anuncian en equivalencia con una suba de la luz y el gas, que en realidad es una baja en los subsidios de quienes más consumen, es porque se está decidiendo una agenda informativa sesgada. Esto es lo que fastidiosamente marca el programa.

El sector oficialista de la segunda bandeja está compuesto por seguidores apasionados del programa, que en muchos casos integran asiduamente el panel. Son personalidades abiertamente identificados con la línea editorial, anche con buena parte de las políticas del Gobierno, que provienen de esferas bien diversas como el periodismo, el arte, el deporte, las organizaciones sociales, el campo intelectual y la política, pero que a diferencia de otras coyunturas han decidido asumir y hacer explícita su posición política como parte de una reivindicación personal y social ciertamente saludable. Todo esto arbitrado por Luciano Galende y un panel que no disimula su posición política. Se trata de un valet estable que puede sorprender con canciones geniales como La mesa criolla de Carlos Barragán o comentarios intempestivos y subidos de tono como los de Cabito; un grupo variopinto que por lo general opina más cerca de la calificación moral que del análisis político, que no duda en azuzar a los invitados con los que disiente ni en alabar a quienes admira, pero siempre con valentía y autenticidad, cada uno asumiendo quién es. Es innegable su postura oficialista, por la que militan sin cortapisas, pero no menos cierto es que se permiten polemizar y hacer chanzas sobre los criterios editoriales de la producción de un modo mucho más explícito de lo que lo hacen sus colegas respecto de las bajadas y prohibiciones editoriales que les imponen sus jefes.

Hasta aquí lo más o menos evidente, lo que el programa explicita por sí mismo. El fenómeno 6-7-8 no radica en estas parcialidades. Lo que hizo de este programa el más visto del canal estatal después de Fútbol para Todos, es un mix alquímico y bullanguero que ha alterado la lógica televisiva. Por un lado, una audiencia que abandonó el lugar del espectador pasivo para asumir un rol (inter)activo, y por el otro, una mesa de edición operada por jóvenes que cambiaron el registro de la noticia en Argentina. El singular cruce de estas variables, indisolublemente ligadas a las nuevas tecnologías, ha producido un acontecimiento mediático con una dimensión política nueva.

De espectadores a ciudadanos. El comunicólogo Henry Jenkins, en su ya famoso Convergence culture, analiza el modo en que las nuevas tecnologías erosionaron el sistema mediático tradicional (unidireccional, verticalista y excluyente), dando lugar a ciudadanos con un poder de influencia real. Hasta no hace mucho, dice Jenkins, “era muy difícil que las empresas mediáticas transmitiesen ideas contrarias a los intereses dominantes. La contracultura se comunicaba principalmente a través de medios alternativos: periódicos no comerciales, canciones populares, carteles, radios populares, comics”. Hoy el escenario es otro. El fácil acceso a internet y las redes sociales multiplicaron “el acceso a las ideas innovadoras”. Jenkins toma de ejemplo a The Daily Show, un programa de televisión de los Estados Unidos que parodia noticias, y que se ha convertido en un caso paradigmático de los nuevos formatos mediáticos. Su conductor, el sagaz Jon Stewart, convierte la parodia política en una expresión de cultura popular, permitiéndole a los ciudadanos extender el alcance de sus intervenciones sociales. The Daily Show –sostiene Jenkins– exige espectadores activos y despiertos, capaces de oscilar entre la realidad y la fantasía, con un régimen de verdad diferente, menos ceñido a las fuentes que a los derechos cívicos. Y es en este punto donde 6-7-8 marca una diferencia sustancial respecto de sus competidores. La mesa de edición de 6-7-8 elabora sus informes valiéndose del humor y de la ironía, con una identidad gráfica y un apoyo musical que recoge lo mejor de La noticia rebelde, Tato Bores y La venganza será terrible, entre otros programas de la tradición crítica nacional. No es la rebeldía de estudiantes secundarios que plantea CQC, no es la calificación remilgada de Palabras + Palabras -, aún cuando la edición de los informes en ambos programas sea técnicamente impecable. 6-7-8 emite opinión en un registro que no puede ser rebatido desde la solemnidad de A dos voces, ni desde la superioridad moral y cultural en la que se instala Mariano Grondona. Quienes sí se ubican en la misma frecuencia son TVR (de la misma productora), Peter Capusotto y sus videos y la revista Barcelona. Sin embargo, no rompen el molde, pues aunque han realizado innovaciones que rayan la genialidad, el espectador y el lector siguen manteniendo un rol pasivo, en todo caso de cómplice, ya que el único modo de evaluar su participación es a través del rating o de la cantidad de revistas compradas.

6-7-8, al igual que The Daily Show, “desafía a los espectadores a que busquen signos de falsificación, parodia sistemáticamente las convenciones del periodismo tradicional y el control corporativo de los medios. Plantea preguntas más que ofrecer respuestas. La información es algo a descubrir procesando activamente las versiones enfrentadas, más que algo que hay que digerir de fuentes autorizadas”. Y los espectadores no sólo aceptan el convite, sino que van por más: mandan miles de fotos, cuelgan producciones de videos propios en YouTube, se autoconvocan a través de Facebook para celebrar que son “la mierda oficialista”, y hasta crearon una radio online ( Las voces del muro) que reproduce la estética del programa en un tándem mediático realmente insólito. Esta gente, que evidentemente no es poca, protagoniza un rasgo de época que aún no ha sido debidamente asimilado por los medios ni por la política. Es gente que se niega a asociar lo público a la tristeza y al bajón: quieren decir lo que piensan sin renunciar al baile y a la diversión. No son espectadores pasivos, son ciudadanos que han decidido calificar un saber que desde siempre los acompaña y que no necesita legitimación –pues tiene tanta historia como los poderes concentrados–, y hablar de política con autoridad, pero sin perder la irreverencia y la creatividad que le son propias.

6-7-8 ha roto un sentimiento de distancia y minusvalía que pesaba sobre muchos argentinos, les ha dado pertenencia pública. Los espectadores están empezando a disfrutar de su poder de influir en su entorno mediático, utilizan los recursos que les brindan las nuevas tecnologías para revalidar la cultura popular y entablar conversaciones con instancias públicas que hasta hace poco no estaban a su alcance y que podían mantenerse a distancia. Hoy, esas instancias ya no gozan de la misma inmunidad. Los espectadores se han vuelto ciudadanos interpeladores que interactúan con la política.

Fernando Peirone, fundador de la Facultad Libre de Venado Tuerto, actual Director de la Facultad Libre de Rosario.
Publicado en Miradas al Sur

sábado 14 de agosto de 2010

Anibal F. en el cumple de la Abuela Luisa.



sisi en plena Fiesta de la Abuela Luisa.....los tipos hacen declaraciones como acá y si no te van en banda como mis amigos de Promotores Yamhil y Chino...fiesta popular en La Banda ( Santiago del Estero) y  en el barrio Los Lagos.

miércoles 11 de agosto de 2010

lo que viene, lo que viene...

Alfonsín-Binner la fórmula del liberalismo republicano, y las declaraciones de estos días van en ese sentido
acá y acá.
y en el campo nacional popular progresista se viene CRISTINA- SABBATELLA.......?  capasmente decía un amigo mío.

martes 10 de agosto de 2010

Si hubiera votado “sí positivo”.


A dos años del voto no positivo del vicepresidente Julio Cobos al proyecto de retenciones móviles, los pequeños productores, en especial de la zona extrapampeana, ganan mucho menos –y en el caso de algunos arrendatarios, pierden– de lo que hubiesen contabilizado si Cobos hubiera votado a favor. En el promedio de precios de julio, la alícuota aplicable habría sido inferior a la vigente en el caso del trigo y el girasol e igual en el maíz. Sólo en el caso de la soja la retención habría sido un 0,6 por ciento mayor. Pero el proyecto presentado por el oficialismo preveía la devolución de parte de las retenciones a los productores pequeños y un beneficio adicional por la vía de compensación por flete a los pequeños productores alejados de los puertos de embarque. Con estas condiciones, casi el 70 por ciento de los productores perdieron plata gracias al voto del vicepresidente.

informe; Página12

lunes 9 de agosto de 2010

Matrimonio igualitario.


Con la dip.nac Vilma Ibarra y el Dr. Carlos Villagrasa Alcalde ( Univ. Barcelona) coordina el dip.prov Marcelo Brignoni, mañana a las 18 hs en Venado Tuerto.
Debido a la gran cantidad de inscriptos cambiamos el espacio de encuentro. Martes 10 de agosto Hora 18:00 Salón de Actos Ex Escuela Normal Avda. Estrugamou 250.








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domingo 8 de agosto de 2010

Yves y Cristina.


Ayer estuvimos en Melincué el pueblo donde enterraron como NN a Yves y Cristina,dos militantes jóvenes del PRT, se lo llevo la patota de Agustín Feced  que sembraba el horror en la ciudad de Rosario en los años de plomo y represión.
Ayer fue un día de emoción para el pueblo de Melincué, para los estudiantes secundarios de la escuela secundaria P.Pizurno que en el año 2003 junto a la docente Juliana Cagrandi empezaron a recorrer un camino que termino con la identificación de las tumbas NN que por más de 30 años atormentaron a un pueblo. Los estudiantes los verdaderos protagonistas.
Ayer estuvimos acompañando a los compañeros y familiares presos politicos que fueron compañeros de Yves y Cristina.
Con Rául Gabi García Marcela Lucho y Mónica  sentimos que la emoción pudo más que la cara de algunos de los personajes politicos santafesinos que pululaban por el lugar sin mayor exito, porque la MEMORIA la Verdad y la JUSTICIA fueron los verdaderos protagonistas.
Compañeros Yves y Cristina presentes!!! ahora y siempre!!!

acá la crónica de Página 12.

viernes 6 de agosto de 2010

Elecciones en la CTA 2.


Cerraron  listas;Pablo Micheli  encabeza la lista que tiene como líder a Victor DeGenaro y Claudio Lozano, históricos ATE,y la otra que encabeza el actual Secretario General  Hugo Yasky que es apoyado por organizaciones sociales y docentes,  mayormente, que comparten espacio en la actual conducción de la CTA y están cercanos al gobierno nacional,otros como Edgardo Depetri son parte del gobierno.
La disyuntiva de la etapa es la que plantea Martín en su blog..pero lo resume el canto de hoy a la noche cuando cerraba el acto de Hugo Yasky en Capital Federal .." ay ay ay que risa que me da la CTA en la calle y los gorilas en la sociedad rural.... tal vez sea o la CTA que se movilizo para defender al gobierno popular de Cristina Fernández o la CTA que le presto el auditorio a Eduardo Buzzi en pleno proceso destituyente.

jueves 5 de agosto de 2010

y amigazo???


ahora que decís? porque la Presidenta hablo "Vamos a trabajar en una ley de arrendamiento que proteja los intereses de los que trabajan la tierra" se viene la Ley de Arrendamientos se viene...
Parece que los federados la tomaron bien, acá, pero hasta que Eduardo Buzzi no chifle quien sabe.
Desde el burgués estamos movilizados con la posiblidad de una ley que proteja a los pequeños productores agropecuarios de la región pampeana,aún los sojeros, esperamos que se avance en ese sentido que también es el camino de más justicia distributiva y social.

miércoles 4 de agosto de 2010

Elecciones en la CTA.


Mañana cierran las inscripciones de las listas para las elecciones en la CTA, viene duro y con pronostico reservado.
Walter del blog Lomas nuevo Lomas viejo hace un buen análisis de situación y el rol que asume Milagro Sala en la interna de la Central acá la nota
Parece que la compañera de la TUPAC juega con el degenarismo....mmmm se pone raro el asunto muy raro mmmmmmmm hacía la vaca.....

lunes 2 de agosto de 2010

Pájaros Volando.


" Verla de cara es una picardía.... DIJO EL AMANTE.

El kichnerista cool.


Esteriotipos.

No dice abiertamente que es kichnerista porque un cool siempre deja una patita afuera.

Vive en Almagro, pero le encantaría vivir en Palermo.
Lee Miradas al Sur, pero si le preguntan dice que compra Página 12.
Ve 678 pero no le cree del todo.
Sin embargo reivindica a Carla Chudnovsky porque se gana a Doña Rosa.
Odia a Carlos Kunkel.
Va a ver al Indio, pero a la platea.
Se va de vacaciones a Cuba.
Si es mujer vuelve con ganas de enseñar yoga en las villas.
Si es hombre vuelve con habanos y una boina del Che.
Todos los 24 de marzo saca su foto del facebook en homenaje a los desaparecidos.
Ahora que se aprobó la Ley de Medios tiene una sensación insoportable de vacío.
Sólo se consoló cuando empezó el tema del matrimonio igualitario.
Le cabe mucho Morgado.
No puede entender que si Florencia Peña, Gastón Pauls y Gerardo Romano
bancan al gobierno, no ganemos por el 80%.
Usa antejos con marco negro grueso.
Le gusta más Cristina que Néstor.
Ahora dice que es peronista, pero la única vez que entró a una Unidad Básica fue porque se la confundió con una remisería.
Es “critico” de E.E.U.U. pero puede llegar a encargar cosas de Miami.
Se lo puede encontrar en un bar leyendo el Le Monde Diplomatique.
Le encantaría haber estado exiliado en Paris.
Fue durante unos meses, los sábados a la mañana, a la asamblea de Carta Abierta en la Biblioteca Nacional.
Le encantaría dar una mano “para mejorar la comunicación del gobierno”.
Casi todo lo que piensa se reduce a eso: los problemas de comunicación del gobierno.
Incluso del INDEC, piensa que -en principio- es un “problema de comunicación”.
Si se tiene que afiliar se afilia al partido de Sabatella.
Es probable que no sepa exactamente cómo se llama el partido de Sabatella.
Le encanta discutir en los asados con sus amigos chetos sobre la Ley de Medios.
Su novia, con la que sale hace diez años, los mira a los demás y dice, jocosa, “no lo reconozco”.
Es el hijo de la madre gorila que se hizo kirchnerista.
Trabaja en una productora que hace programas para Canal Encuentro.
Trabaja en Canal Encuentro.
Todo el tiempo le dice a los demás que él es kirchnerista, “pero bien”.
Usa ropa Adidas o Puma.
De lejos, parece un concheto yendo al BAFICI.

Impresionante jajjjja es de los compañeros de Ni a palos de la muy buena sección esteriotipos.

domingo 1 de agosto de 2010

CTA.

Mientras la Cta amiga de Stolbizer y amigazo Buzzi se junta en Ferro y el cuadro estrategico Carlos Chile dice sandeces ,con Pablo Micheli a la cabeza, "Vamos a construir la CTA de los cinco millones de afiliados que ponga en jaque a este modelo económico”, mmmmmmmmmmm tremendo!
Yasky intenta discutir la centralidad de la etapa y se hace cargo de su pertencia "Yo no soy kirchnerista, es pública mi adscripción al armado de Sabbatella. Sí rescato el rumbo y luché para que la CTA no fuera parte del pelotón de fusilamiento que se planteaba terminar con un gobierno al que catalogaban de populista y demagógico". , momentos difíciles para una Central que quiere crecer pero esta ante una encrucijada histórica de la cual se puede entrar en un laberinto con salida incierta.

Cooke en la Marcha de las Antorchas.


Iluminada por el estilo confrontativo que los Kirchner asumieron contra la Rural, la Iglesia, los Medios,las Fuerzas Armadas, la juventud ‘nacanpop’, por primera vez en años, cree que con su militancia está haciendo Patria.


Inés es bajita, rubia, de ojos claros y bonita. Es del oeste, de Moreno, tiene 22 años y estudia Sociología en la UBA. Milita en la agrupación John William Cooke y trabaja en los barrios pobres cercanos a su casa. En la Marcha de las Antorchas, que se realizó el lunes por la noche en homenaje a Eva Perón, ella caminó, cantó, se emocionó, saltó y entonó el Himno y la marcha peronista con ese fervor juvenil tan característico de quienes tienen todo por delante para creer y crear. Inés es curiosamente “muy peronista, pero peronista revolucionaria” como se define ella. Y resulta extraño cómo esta chica que se cuelga del cuello de un pibe desgarbado –que a juzgar por los pelos y la barba es compañero de ella en Marcelo T.–, que nació el mismo año que Carlos Menem le ganó la interna a Antonio Cafiero, se defina a sí misma con categorías de tiempos viejos.


Algo ha ocurrido con esos muchachos y muchachas que salieron a la luz política tras la crisis de 2001, luego del proceso asambleario y, sobre todo, tras el conflicto con los productores agropecuarios, los juicios por los delitos de lesa humanidad y la pelea con los medios hegemónicos –el Grupo Clarín, como principal foco–: hallaron una épica que desde 1983 no campeaba en estas tierras. La juventud “nacanpop”, por primera vez en muchos años, cree que con su militancia está haciendo Patria. Iluminada, tal vez, por el estilo confrontativo que los Kirchner asumieron contra la Rural, la Iglesia, los medios, las Fuerzas Armadas. Esa épica –tímida y apocada, tal vez, sin la grandilocuencia ni la aparatosidad del “socialismo nacional”– es un fenómeno nuevo y que excede incluso a la dirigencia política, pero es el elemento más transformador culturalmente de este Bicentenario y, de no ser traicionada, puede ser el mejor aporte que el actual proceso le legue a este país.


Desde el palco, Emilio Pérsico, Hugo Moyano y Néstor Kirchner –ya es toda una definición la elección de los oradores– le hablaron a esos miles de antorchas que recordaban a Evita. Durante su discurso, el presidente del Partido Justicialista dio dos definiciones más que interesantes para el momento actual: habló de la necesidad de conformar un “frente con la burguesía nacional y los trabajadores” para llevar adelante la “profundización del modelo nacional y popular”.


La idea del frentismo es siempre cara para los peronistas. Un frente fue el que llevó a Juan Domingo Perón al gobierno en 1946 y el Frejuli hizo lo mismo con Cámpora y el propio general en 1973. Pero en las palabras de Kirchner, el frentismo no pareció tener sólo un contenido electoralista. En realidad, podrían estar más relacionadas con la vieja tesis gramsciana retomada por John William Cooke en el pequeño ensayo La lucha por la liberación nacional. En ese pequeño libro, “El Bebe” explica la necesidad de formar una alianza entre los sectores que podían participar del proceso de “liberación nacional” –objetivo máximo por aquellos años sesenta–: los trabajadores, los estudiantes, y parte del ejército y la burguesía nacional –inhallable unicornio azul durante muchas décadas–. Cooke sostenía que era el peronismo, como representante de la clase trabajadora revolucionaria, que iba a llevar adelante la política transformadora en el país. En algún sentido, la tesis cookeana fue aplicada por el peronismo en 1973, la diferencia es que la dinámica de enfrentamiento interno hizo que el movimiento, en vez de servir como soporte y elemento de conducción, se deglutiera a sí mismo.


En la actualidad, el peronismo no tiene las luchas intestinas que tenía en aquella época, pero tampoco –sobre todo cuando descansa en su rol de maquinaria electoral– la fuerza motora de los años setenta. La discusión hacia el interior del justicialismo está más relacionada con cuestiones de nombres en las marquesinas que por razones ideológicas. Por eso es que, si el kirchnerismo quiere trascenderse a sí mismo, debe construir una herramienta política que le permita aglutinar a los distintos sectores que confluyen mínimamente en la necesidad de sostener, consolidar y “profundizar” el modelo propuesto por los Kirchner.


Obviamente que esa herramienta es un arma de doble filo. Aglutina, legitima, consolida el poder de quien conduce pero al mismo tiempo lo obliga, le reclama, lo interpela. Sin embargo, esa construcción orgánica es la que tiene posibilidad de trascender 2011, 2015 o 2019. Justamente, Perón es quien hablaba de la organización como factotum para vencer al tiempo –que es uno de los adversarios más insalvables de todo aquel que tiene poder acumulado– y si hay un déficit que se le puede achacar al actual proceso es la falta de un andamiaje político que contenga, que amplíe y que haga debatir en su seno los métodos y el ritmo de la profundización del modelo.


Hoy el kirchnerismo ha superado el peronismo como aglutinador identitario. Hay peronistas ortodoxos, heterodoxos, socialistas, radicales, trotskistas, comunistas, ex montoneros, ex erpianos, progresistas, que pertenecen al espacio que lleva adelante el actual proceso. Ha logrado, además, consolidar sus lazos con algunas agrupaciones de desocupados y también con el movimiento obrero organizado. Ha sostenido a empresarios que parecerían querer formar parte de una burguesía nacional y ha recibido el apoyo de las cámaras de pequeños y medianos empresarios. Sin embargo, no ha podido articular esos sectores, no cuenta con una CGE ni logró sentar a discutir política a los intendentes del conurbano bonaerense con, por ejemplo, un dirigente extrapartidario como Martín Sabbatella. El otro gran déficit parece ser la falta de solidez de los militantes y los cuadros encargados de sostener el andamiaje político más allá de la distribución de recursos y de la incentivación económica antes que la simbólica o la ideológica. Y si por algo pudo trascender el peronismo luego de estar 18 años en el poder, por ejemplo, fue justamente porque estas últimas razones superaban en cantidad y calidad al mezquino interés pecuniario. Militantes y cuadros formados –y parte de la juventud está ávida de ser contenida– son la garantía de que el actual proceso no sea bastardeado.


El lunes en Paseo Colón, Kirchner habló una vez más de “profundizar el modelo” y del anhelo de alcanzar el 50 y 50 en la distribución de la renta nacional. Más allá de la discusión sobre los otros ítems de “profundización” –la renacionalización completa del sistema energético, por ejemplo, o el desmantelamiento del sistema financiero de la dictadura– ese ir más allá depende también de la fuerza que esa herramienta política le otorgue a la conducción para enfrentar a los poderes concentrados de la economía. Sin ese andamiaje y la posibilidad de movilización real de gran parte de la sociedad, la capacidad de negociación con los grupos hegemónicos dependerá sólo de la mayor o menor creatividad e ingenio por parte de los dirigentes.


Perón decía que en política no había que ser ni apresurado ni retardatario, sino que había que hacer las transformaciones en su medida y armoniosamente para la “felicidad del pueblo”. Los Kirchner parecen compartir ese apotegma, pero hay que reconocerles que en estos años muchas veces han demostrado estar a la izquierda de la sociedad argentina. Después de siete años, han logrado hacer contacto con los jóvenes –como Inés, claro– del Movimiento Evita, de las universidades, de los barrios. Son el sector más dinámico, obviamente, pero también el más proclive a sentirse rápidamente traicionado por las lógicas de la política. Los Kirchner han logrado construir una épica mínima, breve, frágil aún. Deberían cuidarla más allá de las elecciones de 2011. Porque ese y no otro podría ser el gran aporte a la Historia argentina. Los cambios no son sólo económicos en una sociedad. “La batalla es cultural”, dijo al asumir Cristina, desechando tesis más materialista. Tenía razón.

Hernán Brienza- Tiempo Argentino.